martes, 14 de diciembre de 2010

60 Días

hoy hace dos meses que somos 3,
hoy hace dos meses que no duermo por las noches,
hoy hace dos meses que mi vida cambió para siempre,
hoy hace dos meses que soy la persona más feliz del mundo.

Pues si, hoy hace dos meses que vivo entre biberones y pañales, que duermo por la noche con una oreja pegada a la cuna, que rezo por poder dormir 4 horas seguidas, que disfruto como una enana bañando a mi bebé mientras le canto, a sabiendas que a ella le da igual que cante como que hable, que me pongo cara a ella a hablarle con el tono ese tonto que se nos pone cuando le hablamos a un bebe, que me dan ganas de comermela cuando le acaricio la carita y se sonrie...

Es una experiencia única, ya no es en sí el pensar que es "mi hija" creo que lo que más me fascina de todo esto, es que voy a asistir dia a dia al desarrollo de una personita empezando desde cero, que cada día que pasa hay algo nuevo que me fascina.

Nunca imaginé ser tan feliz, esta felicidad empezó un 20 de marzo hace 5 años y a día de hoy no ha mermado en absoluto, sigo enamoradísima de quién sin duda creo que es (y será) el mejor padre del mundo, la persona que consigue hacer que me vea guapa el día que más horrible me veo, consigue que me ría cuando más enfadada estoy, que consigue normalizar cada momento de estress, y que hace realidad cada uno de mis sueños, el primero el de sentirme alguien especial y el último el de ser madre.
Ése personajillo que no viste como el resto del mundo y aun asi consigue tener más clase que los demás, que cuando todo el mundo pensaba que era muy joven para vivir en pareja demostró que sabía lo que hacía y que no íba a arrepentirse, la persona que no quiso separarse de mí ni un solo minuto en el hospital, que tuve que obligarlo a salir a fumarse un cigarro porque se fumaba encima! que aguantó en el quirófano como un jabato, que no quiso moverse del pie de mi cama hasta que nos fuimos a casa, que sin haber cambiado un pañal en su vida, aprendió hasta hacerlo mejor que yo... y que se empeña cada día en facilitarme la vida y en hacerme sentir la persona más especial del mundo. Creo que nunca imaginé que hubiera alguien tan especial esperándome a mí.
No hay nada que más me guste, que entrar a nuestra habitación y encontrarme con esto:



mis dos amores.